LNB · 04 de Enero de 2017

LNB · Estudiantes (C) · Gimnasia y Esgrima · San Lorenzo · San Martín

Poker de ambiciones

Los cuatro equipos sienten que pueden ganar el Súper 4, aunque haya diferencias de favoritismos y presiones. Los cuatro entrenadores desglosan virtudes propias y de los rivales en esta previa del torneo que Lamas denomina “nuestra Copa del Rey”.

Por Julián Mozo

“El Súper 4 es nuestra Copa del Rey y por eso tiene tanta importancia”. Julio Lamas posee una basta experiencia en España, la mejor liga luego de la NBA. Y por eso, luego de conocer por dentro lo que es disputar semejante torneo de mitad de temporada con el Baskonia y el Real, sabe de lo que habla... Y lo jerarquiza, como corresponde. La competencia está a horas de comenzar en Corrientes y los cuatro participantes sienten que tienen chances, aunque la paridad no tiene la misma proporcionalidad como las presiones que soporta cada uno. San Martín de Corrientes, por ser local y haber sido el mejor de la que muchos sindican como la zona más dura, y San Lorenzo, último campeón y líder de la Sur, son los favoritos pero, sobre todo, los que tienen más responsabilidades de llevarse el primer título de la 16/17. Estudiantes de Concordia, sorpresa que se transformó en sensación, y Gimnasia de Comodoro, campeón defensor que no esperaba estar en esta definición por su menor poderío en relación a la temporada pasada, pelearán por dar el batacazo. Pero, claro, el sueño lo tienen los cuatro. Y en un torneo de eliminación directa cualquier cosa puede pasar… Encima hay un receso que no puede soslayarse y mucho dependerá de cómo vuelvan los jugadores y el funcionamiento de los equipos luego del parate por las Fiestas.

“Estamos realizando una temporada buena teniendo en cuenta que la exigencia subió porque somos los campeones. Todos nos quieren ganar y juegan un partido especial contra nosotros. Lo notamos, pero el equipo ha estado a la altura”, explica Julio Lamas, el conductor de este San Lorenzo que cambió bastante tras el título. No se notaron las partidas de Herrmann, Faggiano y sus rendidores extranjeros. Sólo se quedaron Aguirre y Mata, pero los refuerzos fueron de elite: Safar, Calfani, Guillermo Díaz, Scala, Sandes y Meyinsse. San Lorenzo, entonces, formó un equipo aún más temible. La primera fase le dio la razón porque el Ciclón ganó 17 de los 23 juegos para ser el mejor de su zona. Los números ratifican la supremacía: el equipo de Lamas es el que más anota (84.3), el que menos puntos recibe (71.7), se ubica 1° en dobles (59%), 2° en tapas (3.7) y puntos desde el banco (27.3), 3° en asistencias (17.1), 4° en eficacia de triples (37%) y 5° en rebotes (38.1). No hay equipo que sea tan bueno en tantas áreas. Estando en un alto nivel parece difícil que alguien le gane. “Llegamos bien”, se limita a decir su DT, con su habitual perfil bajo que busca no generar más expectativas de las que ya carga por el dinero que gasta y las figuras que tiene. En este torneo no tendrá a Gabriel Deck (recién volvió a entrenar tras lesión de ligamentos en un tobillo) y el boricua Díaz deberá soportar los dolores que arrastra en la cadera. Su coach sabe que nadie tiene nada asegurado, ni siquiera San Lorenzo. Primero, por el formato del torneo. “Están los cuatro mejores y en un partido cualquiera le puede ganar a cualquiera. Todos tenemos las mismas chances”, dice. Y segundo por su primer rival. “Estudiantes ya es una sensación porque tiene hambre y química. Tiene uno de los mejores tríos de extranjeros y Darquavis Tucker es mi principal preocupación”, analiza el ex coach del seleccionado argentino al tener que enfrenar al goleador (21.8 puntos) y líder en eficiencia (23.8) de la competencia.

Estudiantes ya es mucho más que una sorpresa. “Dejamos de serlo. Tuvimos la posibilidad de mejorar el modelo, año tras año. Y lo hemos hecho, en este caso manteniendo la base de la temporada pasada. Nos volvimos más fuertes y experimentados, lo que nos da confianza para competir”, asegura Hernán Laginestra, a quien apodan el Mago en Concordia por los increíbles resultados que viene logrando con el Verde. Fueron 15 triunfos en 23 partidos hasta fin de año y la clasificación al Súper 4 coronó este comienzo soñado. “La institución ya participó en el Súper 8 hace dos temporadas y ahora repetir es un gran paso para el club”, dice el coach, que ha transformado a su equipo en una roca, sólido y peligroso. Es muy buen en defensa, permitiendo 78.3 puntos (10°), siendo el 2° mejor en rebotes (39.5) y tapas (3.7). Y ha hecho claros progresos ofensivos: anota bastante (el 4° con 83.1), lo hace con eficacia (3° en dobles con 53%), se pasa bien la bola (5° en asistencias con 16.6) y cuida bastante el balón (8° en menos pérdidas con 12.8). Estudiantes le ha ganado a todos los poderosos que enfrentó (San Martín, Olímpico, Regatas y Quimsa) y no se achica. “Si jugamos con solidez tendremos el 25% de ganar el torneo, igual que los otros tres integrantes del cuadrangular”, opina Laginestra, quien puntualiza sólo en la defensa cuando habla de lo que deberán hacer para voltear a San Lorenzo. “Es un gran rival, sobre todo anotando en carrera y lanzando triples en transición, lo que nos obligará a un buen retorno defensivo. También es muy bueno usando el pick and roll con sus guardias, con cortinas para sus tiradores. Además sus internos generan juego y son definidores explosivos. Está claro que necesitaremos una buena versión de nuestro bloque defensivo si queremos estar en la final”, analiza, quien perdió al venezolano Miguel Marriaga y aún no tiene reemplazante. Estudiantes, igual, jugará con tres foráneos: Tucker, Ferrer (2° en tapas) y Powell.

Los cuatro participantes sienten que tienen chances de ganar, aunque la paridad no tiene la misma proporcionalidad como las presiones que soporta cada uno.

Interesante será con qué nivel volverá San Martín, el local, el líder en las apuestas que buscan un campeón. En Corrientes hay mucha ambición luego de ir creciendo con este proyecto que inició hace diez años y aprendió de cada golpe (un descenso y 7 finales perdidas en el TNA). “Venimos haciendo una muy buena campaña, encontramos rápidamente la función para cada jugador, desarrollamos una química ofensiva y noto un compromiso defensivo. Quizá todavía no tenemos una constancia en los juegos, pero es normal en una primera fase. Esperamos mejorarlo en este Súper 4 porque es un torneo de eliminación directa”, cuenta el técnico Sebastián González. San Martín luce como un equipo equilibrado. Primero, anota más (6° con 81.2) y mejor que antes. No es tan dependiente de Jeremiah Wood como en la 15/16, se pasa más la pelota (6° con 16.6), cuenta con mayor tiro perimetral (4° en triples con 37%), tiene desequilibrio y eficacia interior (3° en dobles con 53%) y corre bien la cancha (3° en puntos de ataque rápido con 11.3). Segundo, su defensa es sólida e intensa, a partir de la profundidad del plantel. Es la segunda que menos puntos permite (74.6) y que más robos genera (9) y se ubica 7° en tapas (2.5). “Llegamos bien. Terminamos jugando a un muy buen nivel y el receso nos benefició para recuperar fuerzas y energías”, cree el coach que llegó en el 2013 y ha ido consiguiendo objetivos, como fue llegar a una final sudamericana. Ahora van por la coronación tras una primera fase que incluyó 17 triunfos en 23 encuentros. “Claro que nos sentimos con chances, pero no más que los otros tres. Tenemos que ir paso a paso, pensando primero en Gimnasia”, dice González. Seba tiene claro que “Gimnasia no ha tenido regularidad”, pero lo califica como un “rival muy peligroso cuando juega bien”. La principal arma de los comodorenses, se sabe, es el tiro de 3 y allí sabe que estará la clave. “Es el mejor del torneo en el rubro a partir de la filosofía que pregona su entrenador y en la que creen sus jugadores. Cuando pueden tocarse la pelota y encontrar buenos tiros son temibles. Debemos estar muy enfocados en esa defensa”, asegura González.

El Gimnasia de Gonzalo García fue, claramente, el más irregular de los cuatro clasificados (récord de 12-11). De hecho perdió ocho partidos seguidos y logró el pasaje con un triunfazo, en el último partido y viniendo desde atrás, ante Bahía Basket. Pero esa mala racha no tapa lo que bueno que hizo durante varias semanas, sobre todo porque, a diferencia de otros años, el Verde no inició con tanto presupuesto y poderío (perdió a Aguerre, Mainoldi, Clancy y Sandes, por caso). Pero, como dicen en Comodoro, “García sacó agua de las piedras” y la química colectiva disimuló esos cambios. “Por suerte la encontramos rápido, en la segunda o tercera fecha, y luego tuvimos una racha de seis partidos seguidos en casa que aprovechamos bien para sacar una ventaja sobre rivales que estaban en el proceso de armado”, cree el entrenador, que siente que la lesión de Diego Romero complicó ese valioso inicio. “Nos desequilibró el andamiaje, no le encontramos la vuelta a jugar con un solo centro”, explica. Problemas en defensa y, sobre todo, en el rebote (fue el peor del torneo con apenas 33.3) se pagaron. Ahora, con la incorporación del dominicano Eloy Vargas, esperan tapar ese hueco. “Es el jugador que necesitamos”, cree Gonzalo, que valora mucho haber llegado a este Súper 4. “En especial porque no era un objetivo a principio de temporada, sobre todo por la baja de presupuesto que nos había quitado potencial. Pero lo logramos, es muy importante que el club repita esta participación y además, como equipo, nos sumó mucho en lo anímico. Ratifica que el trabajo da resultados y que tenemos una línea de la cual no debemos desviarnos nunca”, revela con convicción. García también habla de una filosofía de juego, de una identidad, porque Gimnasia, como adelantaba González, es un peligro cuando hace su juego. Es el 5° equipo que más anota (82), con un bestial 41% en triples, un rubro que se potenció con la llegada (antes temporal, ahora definitiva) del Pitu Rivero. Falencias tiene, quizá más que los otros. Es el 5° que más puntos recibe (81) y no figura arriba en robos y tapas. Encima es el 3° que más pelotas pierde (14.2) y está último en rebotes. Sin embargo, nadie se achica. “La chance de ganar el torneo siempre está, la ambición la tenemos. Pero, claro, primero debemos superar a San Martín, un rival poderosísimo. Es un equipo muy completo, con una conformación de lo mejor de la Liga, con jugadores con un pico de rendimiento importante y que encima jugará en casa. Es EL rival, pero es mejor jugar con ellos primero. Ellos nos darán nuestra medida”, explica Gonzalo.

Así están los cuatro en la previa. Cuando la pelota vaya al aire se terminarán las palabras. Jueguen, señores.

Julián Mozo escribe columnas para la web de La Liga y es el responsable la sección “Esto pasó en la Liga”. Trabajó 18 años en el Diario Olé, cubre la Liga desde 1996 y es el comentarista de la NBA en DeporTV. Cubrió 3 Mundiales de básquet, cinco finales NBA y un Juego Olímpico, entre otros torneos y competencias. En Twitter e Instagram podés encontrarlo como @JulianMozo.

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