LNB · 05 de Abril de 2021

LNB

Talentos de Liga: el análisis de los jóvenes nacionales top

Algunos ratificaron lo que venían mostrando. Otros dieron un salto de calidad. Y varios han sorprendido. En este informe, el periodista Carlos Altamirano hace una radiografía de los veinte nacionales u23 que fortalecieron al certamen con diferentes roles y estilos. Hay talento.

La Liga Nacional es una usina constante de nuevos talentos que alimentan no solo a los clubes argentinos, sino también al básquetbol europeo y a la NBA. Fueron varios los u23 que se destacaron noche a noche durante la temporada regular y es el momento ideal para hacer un balance de los prospectos más destacados de una cantera inagotable como es el básquetbol vernáculo. 

FERNANDO ZURBRIGGEN (Obras - 23 años - base - 1.88 m)

Fue un terremoto en la primera mitad de la competencia. La salida de Barral lo obligó a adueñarse del equipo, y lo hizo de una manera inmejorable: fue el motor de Obras, que se lució a campo abierto a partir de sus puntos, su generación y su defensa en primera línea. Mejoró su tiro de 3, su stop y tiro desde rango medio y su lectura a alta velocidad. Cada día es menos base y más guardia (15 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias de media). No tiene techo.

TOMÁS SPANO (Ferro - 23 años - base - 1.81 m)

Fue una temporada especial para él. Se reinventó, y dio un gran salto de calidad. Correrse al puesto del 2 fue todo un desafío. Si bien no dejó de tener minutos como base, cumplió la doble función y Ferro lo disfrutó de sobremanera. Fue el máximo anotador del equipo (12,2 PPP), tuvo un alto 40% en triples y 4 asistencias por juego. Creció. Potenció sus virtudes en el pick directo. Ganó responsabilidad y madurez incluso haciéndose cargo de cierres calientes. 

VALENTÍN BETTIGA (Ferro - 21 años - escolta - 1.89 m)

Altruismo puro. Su capacidad atlética y su compromiso fueron un combo explosivo del cual Fernández sacó provecho. Defensivamente, es uno de los mejores jóvenes de la Liga, por disciplina táctica, biotipo, cabeza y energía. Buen rebotero (7 de media). Si bien ha mejorado su tiro, la técnica individual deberá ser su faceta a mejorar. Muy interesante.

MANUEL ALONSO (Libertad - 21 años - escolta - 1.95 m)

Grata sorpresa. Pasó de ser un 3-4 suplente a tomar la base de un equipo que creó beneficios a partir de su lectura de juego y técnica individual. Su capacidad física provocó muchas cosas positivas en defensa con y sin balón. Fue ganando confianza con el pasar de la competencia, al punto de promediar 24 minutos en cancha. Aún le quedan dos temporadas como u23. Si gana fuerza mental, dará que hablar.

TOMÁS MONACCHI (Peñarol - 23 años - alero - 1.93 m)

Como todo su equipo, bajó su nivel desde enero en adelante. Pero en los dos primeros meses de competencia dejó en claro lo que es capaz de hacer: sus recursos para anotar (como definidor, o mejor aún con la pelota en mano), su biotipo y su técnica lo distinguen. Tiene que mejorar su juego en tránsito, su defensa y su juego sin balón en 5vs.5. Inmenso potencial.

JUAN PABLO CORBALÁN (Regatas - 22 años - base - 1.85 m)

En esta Era, el mix de sus condiciones físicas y técnicas lo pueden llevar lejos. Intenso, capaz de defender cualquier posición de la media cancha y bestial a campo abierto, generando o llegando fuerte al aro. Su personalidad le ha dado buenos minutos en un equipo que se identifica con su ADN. Tiene mucho para crecer y recursos de sobra.

MARTÍN FERNÁNDEZ (Regatas - 23 años - alero - 1.95 m)

Impresionante evolución. Pasó de ser un jugador de rol a hacer absolutamente de todo: muy bueno como definidor (spacing, tiro, contrapié), mejoró con la pelota en mano, lúcido atrás (defiende varias posiciones, ayuda genial, rota a tiempo). Es un relojito, el jugador que todo entrenador quiere en su equipo.

FACUNDO VÁZQUEZ (Platense - 22 años - escolta - 1.85 m)

En su primera temporada como líder no sólo no defraudó sino que lo hizo excelente (11 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias). Le encanta ponerse desafíos contra bases rivales, defiende duro. Su personalidad es un punto alto en su juego, al que le agregó gol desde la parada y tiro. Si bien debe bajar las pérdidas, ha crecido en su visión de juego a alta velocidad. En cuanto ejecute mejor las acciones de pick and roll se transformará en uno de los mejores bases de la Liga.

LAUTARO BERRA (Obras - 22 años - pívote - 2.06 m) 

Al fin tuvo la continuidad y los minutos que necesitaba para demostrar sus cualidades: 22 minutos en cancha, 11 puntos, 4 rebotes, 60% en tiros de campo. Ganó agilidad para correr el campo, mejoró su juego de poste bajo, su giro y gancho con ambas manos y hasta su tiro a 3 metros. Atrás, clave en su rol de arquero, haciendo absolutamente de todo. Gran progreso.

LUCA VALUSSI (Obras - 22 años - alero - 1.98 m) 

Una de las mejores ruedas de auxilio de la Liga. Silbando bajito, hace de todo: anota, defiende varias posiciones, rebotea. Mejoró su eficacia de larga distancia (37%) y ganó confianza y protagonismo atacando fuerte el aro en el contexto de un estilo de juego al cual le saca gran provecho.

SANTIAGO BARRALES (Argentino - 22 años - ala pívot - 1.97 m) 

Versatilidad. Otra gran sorpresa de la temporada. Entiende el juego, muy claro en conceptos sin balón, en cómo atacar espacios. Buen tiro a pie firme, poder físico-atlético, buen manejo de la pelota. Mucha personalidad. A prestarle atención…

AGUSTÍN PÉREZ TAPIA (Argentino - 21 años - escolta - 1.87 m)

Es indudable: llegó a la A para quedarse, y pisar muy fuerte. Es el típico caso que aprovecha ser parte de un equipo de bajo presupuesto para ganar minutos en cancha (28, con 11 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias de media). Jamás se notó su falta de experiencia en la elite. Vertical, agresivo desde el stop y tiro (55% dobles), buen pasador, mucha energía y lectura corriendo el campo. Biotipo y elegancia.  

LEONARDO LEMA (Atenas - 22 años - alero - 2.04 m)

Líder de emergencia. Desde el inicio de la Temporada tuvo que ponerse la pesada camiseta de Atenas con un rol protagónico, a sus 22 años y careciendo de madurez. Eso lo llevó a tomar muchas decisiones desacertadas, que derivaron en bajos porcentajes. De todas formas, mostró su potencial: es muy bueno a campo abierto y en las transiciones, con o sin portación del balón; mejoró su parada y tiro de 2 puntos y su caída corta en el pick and roll. Su biotipo y capacidad atlética le permite defender todas las posiciones, incluso a un 5 liviano, y ejecutar presiones en todo el campo. Debe afianzar el tiro de tres puntos a pie firme, su perfil izquierdo y su lectura con y sin balón.

LEANDRO CERMINATO (San Lorenzo - 22 años - ala pívot - 2.02 m)

Polivalencia. Se fue ganando minutos a partir de su compromiso para defender y cargar el rebote en ambos canastos. Pero a su capacidad física le fue agregando recursos ofensivos: terminó con un gran 37% en triples, desenvolviéndose en espacios reducidos (spacing, cortes). Cuando SL no tenía 4, cumplió ese rol. Cuando regresó al 3, lo hizo muy bien. Gran salto de calidad.

MATÍAS SOLANAS (San Martín - 22 años - escolta - 1.91 m)

Vadell le dio una gran responsabilidad: ser el 2 inicial y uno de los pilares ofensivos de un equipo que hace un culto dela defensa y el orden táctico. Lejos de amedrentarse, se transformó en uno de los mejores escoltas de la competencia (14 puntos por juego, 55% en dobles y 37% en triples). Técnica individual, velocidad de ejecución, juego en tránsito y mente asesina. Combo explosivo que, también, lo llevó a la selección Argentina. 

MAXIMILIANO ANDREATTA (San Martín - 22 años - pívot - 2.00 m)

A prestarle mucha atención… Desde sus 210 centímetros posee muchas cualidades poco habituales en jugadores de su talla: muy buen tiro a pie firme, sabe jugar con la pelota en el piso, buen pasador. Entiende el juego. Se adapta a tres puestos sin problema (3, 4 y 5). Versátil para defender. Es el típico caso para analizar sin mirar sus números. Por ser su primera temporada en la A, cumplió con creces.

FRANCO BARALLE (Quimsa - 22 años - base - 1.85 m)

Tuvo que adaptar su juego a un equipo de alta gama. Aprendió, de sopetón, a mejorar la toma de decisiones para hacer jugar a muchos compañeros que necesitan la pelota para poder producir. No es fácil ser el base suplente de un equipo largo, poderoso y con pretensiones. Dio un paso adelante en defensa, aunque debe hacerlo mejor. Vertical, mentalmente fuerte, anotador. Otro que se ganó su lugar en la selección nacional.

FAUSTO RUESGA (Bahía Basket - 20 años - alero - 1.98 m)

Tiene dos características espectaculares: sus cortes sin balón y su capacidad atlética y timming para cargar el rebote ofensivo. Si bien es bueno a campo abierto, debe hacerlo mejor portando la bola. En cuanto mejore su tiro a pie firme y su 1vs.1, no tiene techo. Promedió 13 puntos y 8 rebotes con un buen 59% en dobles.

FEDERICO ELÍAS (Bahía Basket - 21 años - escolta - 1.88 m)

Asesino. ¡Qué placer provoca verlo jugar en tránsito! Dueño de una velocidad de ejecución genial, se cansó de generar puntos con su desfachatez (17 puntos de media) e impronta. A sus cualidades de tirador le puso valor agregado: mejoró el manejo, la ejecución del pick and roll y las definiciones cerca del canasto al romper la primera línea. Tiene que progresar defensivamente y animarse a un rol más de guardia que de escolta puro. 

BAUTISTA LUGARINI (Bahía Basket - 20 años - alero - 2.03 m)

Nació para jugar al básquet. Tiene biotipo y, desdelo técnico, todo le resulta fácil (manejo, tiro, stop and go, giro invertido, movimiento de pies). Si bien hay muchas facetas del juego en las que deberá dar un paso adelante, hoy, lo más importante pasa por fortalecer su cabeza. ¿Los números de su etapa regular? 10 puntos, 5 rebotes y 3 pases gol de promedio. Nada mal a sus 19 años…

Proveedores Oficiales

Sponsors Oficiales

Soporte Tecnológico