LNB · 02 de Abril de 2021

Platense

Vázquez: “En Platense hay mucho sentido de pertenencia”

El entrenador del Calamar lleva más de una década al frente del equipo, desde que el básquet del club disputaba en la segunda de Capital. Habla de las razones por la cual su equipo fue sorpresa, mantuvo la categoría y se metió por primera vez en playoffs de la Liga. "En un club de fútbol, me pone feliz y me da orgullo que el básquet haya crecido de esta manera", dijo.

Por Lucas Leiva

"En un principio el objetivo era mantener la categoría... y con el correr de los partidos vimos la posibilidad de entrar a los playoffs y acá estamos...", así comienza esta charla con Alejandro Cholo Vázquez, el conductor de un Platense que logró romper hasta pronósticos propios para encontrarse con un escenario soñado: el Calamar disputará los playoffs de la Liga Nacional.

Es un sueño concretado dentro de un club que ha crecido hasta completar una refundación total. Paso a paso, escalón por escalón, ha ido recorriendo un camino que comenzó en sus días a nivel metropolitano hasta su inminente participación en la postemporada de la categoría más importante del básquetbol argentino, una página gloriosa en su historia.

Pero el Cholo no es apenas un testigo más de toda esta historia: es el gran protagonista. El entrenador del Calamar aterrizó en el club en 2009, época en la que el básquet calamar se encontraba jugando la segunda categoría de Capital. Muy pocos imaginaban en aquel momento que, una década después, Platense se encontraría jugando los playoffs de la máxima categoría. En aquel primer contacto entre el coach y la institución, la realidad proyectaba múltiples obstáculos y complicaciones que atentaban contra sus ilusiones.

Pero hoy el panorama es completamente diferente, una versión renovada y competitiva de un Platense que es la síntesis de su proceso, tal como señalara el técnico que lleva más de una década al frente del equipo y cumplimentó todos esos pasos: Metropolitano, Torneo Federal, Liga Argentina y ahora Liga Nacional.

La de Vázquez no es una historia más: es una historia de amor. Además de entrenador, el Cholo es hincha del Calamar. "Si tuviese que limpiar el piso de la cancha lo haría sin dudarlo, porque es Platense, y para mí estar acá es disfrutarlo en todo momento... siempre lo sentí así", agrega.

En diálogo con Prensa AdC, Vázquez habla de este Platense que desde su humildad y un presupuesto recortado se metió por primera vez en playoffs de la Liga Nacional. Este equipo que consiguió dar un paso adelante haciendo apuestas, que mostró madurez y carácter, sin nada asegurado, con mucho por ganar sin dudas pero quizá con el riesgo de perder algo que tanto había costado: su ascenso de la Liga Argentina a la Liga Nacional en la 2018/19 se concretó después de de cuatro años en la segunda división. Aquel objetivo inicial, trazado en noviembre del 2020 con el objetivo de conservar la categoría, fue transformándose hasta hoy. Platense ya no piensa en escaparle el descenso porque próximo objetivo es la postemporada, una instancia en la que aún desconoce a su primer rival.

- ¿Te pusiste a pensar un poco todo lo que pasó en estos meses? Un tanto maratónico sí, pero hoy clasificando a playoffs y con la connotación que eso significa para el club y para vos.
- Todavía no me puse a ver un poco todo lo que pasó, no ahora. Por ahí es difícil estar todavía en competencia y pensar si hicimos bien esto o aquello. Ni bien clasificamos, como nos faltaban dos partidos quisimos ganarlos para ver si podíamos subir algún escaloncito más pero no pudimos. Por eso no pudimos hacer análisis. Terminamos de jugar, los jugadores tuvieron 3 días libres y después ya empezamos a trabajar pensando en los playoffs. Lamentablemente todavía no sabemos el equipo contra el que vamos a jugar, pero estamos ahí tratando de ver cómo terminan todos. Estamos metidos en el primer juego de playoffs, creemos que podemos tener chances de ganar el primer cruce y estamos metidos en eso.

- Conociéndote un poco quizá eso no te suceda, pero a veces ante la duda uno no se permite pensar o analizar porque eso invita a relajar un poco, y después conectarte de nuevo en esa dinámica no es fácil.
- Sin dudas, creo lo mismo, que es así. Quizá por eso no me senté a sacar un balance todavía.

- ¿Pelear por mantener la categoría era objetivo inicial que tenían? Porque hasta de alguna forma eso le da un mayor realce a todo lo que les pasó en estos meses con un panorama drásticamente diferente al que se había planteado al principio.
- Es la verdad, es así. Los otros días lo hablaba con Manu Sánchez, que está como nuevo asistente, y me decía que Platense se ve totalmente distinto de afuera que de adentro. Porque él tenía la visión de cuando Platense estaba en el TNA, ese equipo con poderío, económicamente extraordinario... y después cuando estás dentro del club te das cuenta que realmente todo no es así. Uno lo ve desde afuera así pero por dentro entendés y ves que los dirigentes se rompen el culo para pagar los sueldos de los jugadores y de todos, para tenernos al día, y esa es la realidad, no otra, y entiendo que a mucha gente le cueste creerlo porque lo ve recién cuando lo ve por dentro por el esfuerzo que hay todos los días. La realidad es que hasta 15-20 días antes de armar el equipo no sabíamos qué iba a pasar, esa es la verdad, y más en esta situación en pandemia... ya cuando armamos el equipo dijimos bueno, vamos a jugar... pero la verdad es que te lo digo con total humildad, no se mueve ningún pelo en decirlo, pero el objetivo nuestro claro era mantener la categoría. Siempre lo hicimos de la mejor manera posible, en el TNA cada vez que nos armamos lo hicimos tratando de llegar lo más arriba posible en todo momento y acá también. El objetivo era mantener la categoría, después, con el correr de los partidos, el grupo se puso bien, vio que teníamos una posibilidad muy importante para el club y todos nosotros. Y acá estamos. Humildemente, para mí esto de jugar playoffs de Liga Nacional va a ser la primera vez que me pasará, y cuando se lo conté a los jugadores me di cuenta que la gran mayoría de ellos también salvo 1-2 que ya habían jugado alguna vez por el campeonato. El equipo se puso bien, tomó como algo muy importante la posibilidad de jugar los playoffs y creo que nos pusimos en forma para ganar los últimos partidos y clasificar 3-4 partidos antes de terminar el torneo.

El tiempo de Platense en la máxima categoría todavía es joven. El Calamar ascendió a la Liga Nacional tras obtener el título de Liga Argentina en 2018/19 e irrumpió por primera vez en la élite en una 19/20 frustrada por la pandemia. La institución hizo una apuesta por sostenerse en la primera división para este año, y eso ya significaba un premio teniendo en cuenta el contexto que se vive a nivel mundial y la crisis que generada por la pandemia.

Por supuesto, esta clasificación a playoffs supera las expectativas de un equipo que sin tener tantos recursos ya logró muchísimo, algo histórico para el básquet del club. El logro tiene un sabor especial para el Cholo por lo que significa Platense en su vida, por ser hincha del Calamar y por tener más de una década de trabajo dentro de los pasillos de la institución. Sin dudas que todos esos factores se conjugan para generar sensaciones difíciles de describir en palabras.

- ¿Emocionalmente cómo te toca todo esto? Los años en el club, el proyecto desde hace tanto tiempo, pasando por todos los escalones, el conocer de cerca y a la perfección todo este trabajo que hace la dirigencia... sos parte muy grande de este resurgimiento
- Obviamente que me pone muy feliz, porque gracias a Dios a lo largo de todo este camino se fueron dando muchas cosas lindas. Pero si querés llamarlo de alguna forma más emocional, o de darme cuenta de todo esto que mencionas, fue hace poco cuando ascendimos en el fútbol. Fue en Rosario, había ido mucha gente pero muy poca si pudiera ir a la cancha normalmente, y cuando festejábamos el ascenso toda la gente decía que ahora quedaba salir campeones o ir por todo también en el básquet. Y ahí me di cuenta primero del reconocimiento que hay... y segundo que no tenían idea (se ríe), porque pensaban que si jugábamos los playoffs ya podíamos ser campeones. Pero bueno, también es eso, darte cuenta de estos reconocimientos. Estar en el medio del ascenso del fútbol, que el fútbol en Platense es todo, es la verdad, y que en ese momento la gente te diga que ahora había que salir campeones del básquet, eso te hace decir "pucha, me parece que hicimos algo importante, bueno y que la gente lo reconoce". Siempre digo que los logros y los que ganan son mérito 90% de los jugadores, yo tengo que ver con ese 10% chiquitito que llegó a todo esto, y como hincha de Platense a mí me pone muy contento.

Platense es un club muy grande que además tiene un reconocido tramo en el fútbol, su deporte principal. El Calamar, un histórico de la Primera División, regresó este año a la máxima categoría después de varios años de frustraciones que lo llevaron a jugar en la tercera división. Los éxitos recientes en el fútbol también explican el momento que atraviesa Tense: A principios de febrero consiguió un ascenso histórico tras superar por penales a Estudiantes de Río Cuarto en la final del Reducido de la Primera Nacional que se disputó en Rosario. Fue la vuelta a la máxima división después de 22 años, y en una institución con tanto fervor y tan apasionada por el fútbol, sin dudas que se acompañe de la misma forma al básquet es un punto a destacar.

Vázquez, no solo por sus años en el club sino también por ser hincha y haber seguido al equipo de fútbol a todas partes viajando por todo el país en el mundo previo al coronavirus, entiende y reflexiona sobre su sentido de pertenencia. Más allá de las cientas de anécdotas que existen en la cancha junto a Facu, su hijo y actual base del equipo, y Alejandro Pappalardi, el jugador histórico e ídolo del básquet calamar, los tres también coinciden en esta experiencia por la Liga Nacional y este arribo a los playoffs.

- Recién hablabas del fútbol, la cancha, los partidos de Platense... y están esas anécdotas que deben existir con Facu y Pappa.
- Alejandro (Pappalardi) me dice siempre a ver si le puedo conseguir un lugar para ir a la cancha (se ríe). La verdad es que yo puedo ir un partido sí y otro no, y se ha venido conmigo a Rosario junto con Facu también. Ahora se nos suma bastante Lucas Goldenberg que ya lleva 3 años en el club y siempre quería venirse a la cancha con nosotros. Y a lo que voy es a eso, hay mucho sentido de pertenencia y eso es lo más importante de todo. Me parece que esto va todo de la mano, porque cuando los jugadores se sienten identificados y del lado de ellos ponen todo lo que pueden, es lo más importante para que las cosas vayan bien.

- En ese sentido armaste un grupo fuerte dentro de la cancha pero que quizá en los pronósticos no sé si era tenido en cuenta para entrar playoffs.
- Mirá, no tengo nada en contra de Carrión ni de Fede Mansilla porque los elegí y lo volvería a hacer sin dudas, incluso ellos se van no porque fuesen cortados sino por otras circunstancias, con Carrión sabiendo que no iba a seguir por su situación en Chile y Fede por unos temas personales; pero a nosotros las llegadas de Goldenberg y Julián Aprea nos cambió el equipo, nos realzó. El equipo se puso mucho mejor desde el sentido de pertenencia que te digo. Y el caso de Lucas por ejemplo es así, ya jugó 3 años en el club, conoce a todo el mundo, me conoce a mí... y esas son cosas que hacen que todo engrane y lo que te propongas salga mejor.

- ¿Con Facu, tu hijo, cómo es ese día a día? No lo digo desde el punto de dirigirlo porque eso viene pasando hace tiempo, pero sí desde lo que te genera verlo hoy quizá en un nivel donde aparentemente se asentó en el juego y en maduración en esta temporada.
- Voy a tratar de decírtelo como entrenador a esto. Me parece que su mayor virtud es su cabeza y que se rompe entrenando, porque lo hará entre 4-5 horas por día. Siempre llega una hora antes y se va una hora después, así que en eso es ejemplo. Este año se conjugaron muchas cosas para que en un momento se acomode. En la primera parte del año me equivoqué, después de un partido... Facu se quería hacer el dueño del equipo y me acuerdo que en el vestuario le dije que el dueño del equipo era yo. Parecía una lucha de egos, pero lo que yo quería era que, como justamente es mi hijo, que sea uno más dentro del equipo. Pero la verdad es que Facu lleva mucho tiempo dentro del club, y de la misma forma que hablábamos de lo de Lucas y Pappa, también Morales, y creo que esa relación que tiene con Sebastián, Lucas y Alejandro le permitió tomar coraje y hacer algunas cosas que para su edad tal vez eran fuertes. Se puso a jugar, con el correr y en el buen sentido se hizo el dueño del equipo con sus virtudes y defectos, obviamente sus compañeros se pusieron en fila y lo acompañaron, y eso hizo que tenga una buena temporada y que eso en definitiva también ayude al equipo a que sea un buen año. Creo que se conjugaron todas estas cosas. Tuvo la suerte de que a los 23 años se ponga a jugar, busque llevar a un equipo y que sus compañeros acepten ese rol, y creo que eso con su tiempo y sentimiento por el club fueron de la mano para que tenga una buena campaña. Gracias a Dios todo este cúmulo de cosas hizo que vengamos teniendo una buena temporada.

- ¿Los arribos de Aprea y Goldenberg fueron ese punto de inflexión en la temporada? Porque recuerdo que a nivel resultados arrancaron los tres primeros del año perdiendo, y después logran esa racha de 7 al hilo. Incluso, hablándolo con Aprea, explicó que era tremendo lo que venían entrenando, que le tuvieron paciencia, lo esperaron y coincide justo con ese empujoncito en la tabla que te decía.
- De eso no hay dudas. El equipo cambió totalmente con ellos dos, incluso en la forma de jugar. Nosotros por ahí en la primera parte éramos mucho más descarriados, de tirar al primer o segundo pase, y en la segunda parte pudimos sumarle a eso una buena defensa, que fue lo que nos caracterizó y llevó a ganar. Hablabas recién de Julián... y te voy a contar una anécdota que me quedó. Hace 4-5 torneos, el segundo TNA nuestro, que había venido Washam y un par de americanos más, la pasé mal. Iba a entrenar sin ganas, y eso creo que también uno se lo puede transmitir a los jugadores. Y ese año reformulé un poco mi cabeza y me dije que desde ahí para armar un equipo iba a tratar de elegir por sobre todo que sean buena gente. Entonces, cada vez que traigo a algún jugador busco esas referencias, de cómo es, si es buena gente, quién lo conoce, qué hace... y de Julián lo primero que me decían era que es un tipazo. Y es un crack, un fenómeno. La verdad es que a mí también me sorprendió su nivel, y era todos los partidos sumar y aportarle muchísimo al equipo, casi todos los partidos eran 15 y 10 (puntos y rebotes). Después tuvo un bajón, lo charlé con él, me dijo que lo esperáramos, y después en los últimos dos partidos modificamos algunas cositas y volvió a mejorar. Así que ahora estamos tratando de seguir mejorando, tanto él como todos, para hacerlo lo mejor posible en los playoffs. De lo que sí no hay dudas es que la llegada de ellos dos nos hizo un clic a todos, nos cambió el equipo, y por eso pudimos clasificar.

- ¿En qué momento vos sentiste que estaban salvados y con chances de playoffs más allá de que después había que seguir ganando y demás? Porque hay un momento donde internamente existe esa sensación de confianza.
- Hoy marcabas eso de los tres partidos que habíamos perdido en el arranque del año. De esos perdemos por 5 o 7 contra Comodoro, con San Lorenzo en la última bola, contra Hispano por uno en un partido que ganábamos por 20... y después de esos partidos me di cuenta que el equipo realmente estaba jugando muy bien. Quizá no ganábamos pero estábamos para pelearle a cualquiera. Y te soy sincero, más allá de que después ganamos 7 que es algo mucho más matemático o estadístico, después de esos partidos entraba a la cancha sintiendo que podíamos ganar cualquier partido. Y esa es la verdad, porque también como te digo esto te cuento que, por más que uno no lo admita, a veces hay partidos a los que vas sabiendo que vas a poner la cabeza en juego, pero a mí realmente me pasó que desde ese momento iba a cada partido sabiendo que lo podía ganar. Sabíamos que si hacíamos las cosas bien podíamos ganar. Podíamos perder por veinte contra el último pero también le podíamos ganar al primero. Cuando pasó ese momento donde arrancamos perdiendo tres y después ganamos siete seguidos, nos dimos cuenta de eso y todos lo entendimos, que si jugábamos bien teníamos muchas chances. En eso, creo que nuestra cabeza y temperamento fue fundamental para poder entrar. Y fue algo que no nos pasó el año pasado, porque ejemplo te digo que me tocaron giras donde decía "bueno, acá vamos a poner la cabeza y ver qué pasa"... pero ahora todo eso cambió. El ejemplo de esa diferencia fue contra Quimsa el segundo partido, que estaba lastimado Goldenberg y nos faltaba Lockett, estábamos muy cortos de la rotación... pero arrancamos 15 arriba, después estuvimos siempre parejos a 3-4 puntos, lo terminamos perdiendo pero la sensación es otra. Con tres jugadores menos, y eso también entiendo que al equipo le sirvió para darse cuenta de que se podía.

- Ahora estos playoffs que desde lo sentimental significan tanto. Y a veces estamos ante procesos no tan duraderos como el tuyo, que encima de esos más de diez años tiene esa connotación por el amor al club.
- Es así. Yo si tengo que limpiar el piso en Platense lo limpio... y en otro club no lo haría. Todo esto es parte del folclore. Más allá de que nosotros fuimos ascendiendo y hemos sido campeones, esto es ver momentos de cuando llegué en 2009 con la cancha necesitando muchísimo trabajo a encontrarla a cómo está ahora, que están haciendo los palcos y preparándola para jugar la Liga ahí. Y en un club de fútbol, me pone muy feliz y me da mucho orgullo de que el básquet haya crecido de la mano con el fútbol. Los dirigentes, toda la gente, ha hecho y hace un esfuerzo muy grande. El club está pasando por un momento muy bueno social y deportivamente, y que nosotros seamos parte de todo ese proceso me pone muy contento.

- Todavía está imagen de las finales del 2019 contra San Isidro y esa cancha explotada es difícil de olvidar seguramente. ¿Te da mucha ansiedad imaginarte algo así en Liga Nacional quizá en la próxima temporada?
- En esas finales que decís había como dos cuadras de cola afuera, con gente queriendo sacar las entradas. En mi vida había visto algo así. Fue tremendo. Y a la cancha ahora le falta pintarla nomás, así que seguramente para la temporada que viene ya va a estar lista para que juguemos ahí. Y eso sería la frutilla del postre para mí, poder jugar Liga en Platense, en nuestra cancha.

Fotografías: La Liga Contenidos

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