Informes Especiales · 11 de Enero de 2017

San Lorenzo

Mata: radiografía de un asesino silencioso

No es casualidad que Marcos sea la estrella de cada título de San Lorenzo. “Es el MVP, como pasaba en Peñarol”, dice Oveja. Ya no se escuchan críticas. “Me dolieron”, acepta él. “Tiene huevos”, cree Lamas. El marplatense se concentra en su club. “Europa y la Selección ya no son objetivos”, sentencia a los 30.

Por Julián Mozo

En Peñarol tuve un gran equipo y un as de espadas como Leo Gutiérrez, pero ninguno de los títulos que logramos hubiese llegado sin Marcos Mata”. Sergio Hernández es lapidario cuando se le pregunta por el valor que tuvo el alero en los diez campeonatos que Oveja alcanzó en el Milrayita. “Fue el verdadero MVP de algunos títulos aunque no le dieron el premio e incluso debería haber sido de alguna final que perdimos, como aquella con Atenas en 2009, si la hubiésemos ganado... Era la pieza que no nos podía faltar porque cuando no estaba, se notaba demasiado”, recuerda quien se la jugó por él, como alero titular, cuando llegó a Mar del Plata en el 2007. Hoy, luego de ver el triunfo de San Lorenzo en el Súper 4 Circus en Corrientes, el bahiense no tiene dudas sobre quién es el jugador más importante de una nueva consagración del Ciclón. “Es uno de esos jugadores que te completa. Pasó con nosotros y ahora la historia se repite en San Lorenzo. Penka (Aguirre) es determinante, seguro. Los tiradores son clave, el juego interior es muy bueno y (Gabriel) Deck ya es una gran realidad. Pero Mata es un fuera de serie, el que te cambia, el que te lo lleva a otro nivel”, completa tras verlo acumular números (promedió 16 puntos y 9.5 rebotes en el torneo) pero, en especial, observarlo realizar cada pequeña gran cosa que cada campeón necesita.

No parece casualidad que en cada consagración aparezca Mata como figura. “No sé si es casualidad o causalidad, tampoco me importa tanto... Lo importante es cómo jugó el equipo, la ambición y determinación que tuvo, sobre todo en los últimos siete minutos. Noté cansancio en ambos conjuntos y por suerte nosotros tuvimos la actitud para ir a buscarlo. Yo doy lo que puedo, siempre. Suena como una frase hecha, pero es lo que siento”, asegura Marcos con una humildad que no parece impostada. Pero, claro, mejor hablar con la gente que lo rodea para saber bien el valor de su aporte. “Es fundamental para San Lorenzo, es una estrella defensiva de la Liga y nuestro equilibrio en ataque. Siempre juega para el equipo y para ganar”, opina Julio Lamas. Mata fue el primer fichaje cuando el DT asumió en San Lorenzo y apenas uno de los dos jugadores que repitió para esta campaña luego de ser campeón. “Quizás algunos no lo vean, pero Marcos hace de todo y nos aporta muchísimo en ambos costados”, relata Nicolás Aguirre, el base que sabe todo lo que pasa en la cancha. Selem Safar, el tirador del Ciclón, asegura que no es objetivo cuando habla de su amigo, pero no está nada equivocado en su análisis. “Es un placer jugar con él porque tapa muchos agujeros, soluciona todo tipo de errores que ni llegan a verse por su actividad. Lo hace pensando siempre en el equipo. Nunca se queja si no le llega la pelota, siempre está concentrado, defiende generalmente al mejor rival y suma en todos los rubros. Es el jugador más completo de la Liga”, opina el Turco, quien usa una metáfora para terminar de graficar el valor del marplatense.

“Si San Lorenzo es una mesa, él es una pata fundamental. Sin Marcos, todo se cae”, asegura el escolta.

A Marcos se le cuenta lo que opinaron su DT y compañeros, pero él prefiere no alardear de nada. “Quizá me valoran porque trato de hacer esas pequeñas cosas que suelen ser importantes para ganar”, dice mientras se abre paso para dar su versión sobre su aportación al equipo. “Yo siento que le doy mucho en defensa y que, últimamente, cuando se traba un poco en ataque, confían más, sobre todo en mi tiro. Por suerte estoy en una buena temporada en eficacia”, dice mientras se entera que su 47% es el cuarto mejor porcentaje de la competencia. “Ha logrado desarrollar un tiro de tres tremendo”, dice Safar, que también valora cómo, con la experiencia acumulada, “sabe leer espacios, no fuerza tiros y hace jugar a todos”. Para Lamas es, sobre todo, la carta ganadora en defensa. “No deja de sorprenderme cómo es capaz de hacer todo en el 1 contra 1 y, a la vez, ayudar al resto en el 5 contra 5. Siempre está ubicado en donde corresponde y es notable su capacidad para meter tapones importantes en los últimos cuartos”, explica. Hernández ama la versatilidad y polifuncionalidad de MM. “Te hace la posición de tres a la perfección, pero también puede jugar de escolta, generalmente es tu mejor defensor con diferencia, puede entrar en cualquier cambio defensivo, comete pocos errores y tiene un alto nivel de concentración”, detalla Oveja.

Si un quiere jugar con su apellido puede decirse que Marcos es un asesino silencioso porque quizá no luce ni te acribilla con 30 puntos o 6 triples, pero te Mata despacito, de diversas formas… “Seguramente de mí no van a salir las jugadas lindas”, arranca sonriente cuando se le dice el calificativo que pega con su apellido. “Yo trato de aportar una tapa, un rebote, un robo o un triple, sobre todo en algún momento que el equipo se cae, está más pasivo… Mi rol es levantarlo, motivarlo, con una acción intensa o positiva”, dice. Aguirre, el otro que renovó tras el título del año pasado, se refiere a este tema. “Muchas veces la gente no lo ve vistoso, se queda con el que mete puntos, pero él siempre suma un montón y es muy importante para nosotros. Defiende muy bien individual y colectivamente, y ayuda mucho en los rebotes, sin olvidarme de cada día aporta una mayor cuota de gol”, explica Penka. A los 30 años, este marplatense sabe que pasa por su mejor momento. “Sí, es muy posible. Algo parecido a cuando estaba en Peñarol, aunque ahora con algunos años más y una experiencia que ayuda”, acepta.

Es verdad, también, que no todo ha sido color de rosa en la carrera de Marcos. El alero ha sufrido críticas, que en su mayoría apuntan a su inexpresividad, a una supuesta carencia de agresividad o determinación, palos que quienes lo conocen rechazan con contundencia. “Esas críticas las escuché y son totalmente injustas. Creo que la gente que sabe de básquet no le interesa que un jugador grite los goles o se golpee el pecho. Marcos se expresa haciendo todo por el equipo, siempre para ganar y tiene una gran tranquilidad para tomar decisiones en los momentos decisivos de los juegos”, asegura Safar.

Lamas, habitualmente cauto para opinar, da una sentencia. “Si hablamos de huevos, Marcos los tiene porque ha sido siempre jugador principal en varios campeones y ha jugado bien los partidos decisivos. Lo único que pasa es que eso no lo transmite vocalmente o con su cara”, analiza Julio. Justamente a eso se refiere Hernández cuando se le pide su punto de vista. “Contrariamente a lo que parece o lo que transmite su imagen, Mata tiene una personalidad muy fuerte. Compite muy duro, le gusta tomar decisiones calientes, es muy valiente y no se deja pasar por encima por nadie, sea compañero, DT o rival. No se nota en su expresión o en el lenguaje corporal, pero cuenta con una personalidad bien definida. Te digo más, es uno de los jugadores con más carácter que he dirigido”, no deja dudas el Oveja.

Mata acepta que las críticas le duelen, aunque también siente que le sirven. “Me molestan, me dan bronca, sobre todo porque yo siempre siento que doy todo, aunque las cosas salgan o no. También noto que antes decían, como críticas, que era callado y pasivo, como que no demostraba, y ahora cuando los escucho dicen que esa tranquilidad o pasividad son fruto de mi madurez. Parece que, a la larga, me ven distinto o cambian de opinión…”, responde el alero. Safar elige cerrar con un análisis casi filosófico de por qué algunos hinchas rechazan a Mata. “Siento que al argentino promedio le gusta aquel que vende un poco de humo, que grita, que se tira al piso, que se besa la camiseta… Y Marcos es lo contrario a lo que esa ‘argentinidad’ quiere. Pero no te quepa duda de que cualquier jugador que haya jugado con él lo quiere tenerlo de nuevo como compañero. Y tampoco creas que es casualidad que haya estado siempre en equipo ganadores”, asegura.

Mata, en su otro gran momento (en 2013), emigró a España para jugar en el Sevilla. Pero la experiencia duró una sola temporada. “Fue irregular, pero mal no le fue. Sucedió que hubo un contexto económico desfavorable. España pasaba por un momento difícil..”, informa Safar. Marcos da su versión. “Tenía un año más de contrato pero la empresa dueña vendió el equipo, me rescindieron el contrato y la oferta para seguir no me convenció”, cuenta quien luego se fue a Brasil (Franca) pero tampoco duró mucho. “Puede jugar en la ACB y si sigue así, no tengas dudas de que va a tener ofertas”, opina Selem. Oveja considera lo mismo y cree que tuvo mala suerte con la época que le tocó. “Marcos se ha convertido en un jugador internacional. En otros tiempos hubiese estado muchos años en Europa”, asegura el DT. “Si se lo propone, tranquilamente está para volver”, cierra Penka. Sin embargo, Mata sorprende cuando asegura que “regresar a Europa no es un objetivo”. No se niega, pero las sensaciones son “que el tren ya pasó, cuando fui en el 2013 era una meta y ahora, a los casi 31, ya dejó de serlo…”, comenta.

La Selección es, por último, el otro capítulo de su vida. Llegó en el 2008, para un Sudamericano, y el gran salto lo dio cuando fue al Mundial 2010 tras la lesión de Nocioni. Pero Marcos no pudo asentarse, o ser la pieza valiosa que algunos imaginaban cuando comenzó el lento recambio de la Generación Dorada. Tal vez pagó la ansiedad de muchos por ver a un nuevo Chapu. O simplemente se le pidió demasiado. “En el seleccionado ha entrado y salido, porque se encontró con mucha competencia en su puesto, pero a su trabajo lo hizo bien”, opina Hernández. Lamas piensa algo muy parecido. “Marcos es jugador de Selección. Quizás en el 2012 y 13, por una dinámica de ese período, se lo comparaba con Ginóbili, Delfino y Nocioni. Y así es muy difícil cumplir expectativas”, analiza Julio. Selem cree que también tuvo mala suerte. “Se lesionó en últimos dos años y eso lo sacó. Pero, mientras esté sano, seguirá siendo un jugador de Selección. No veo a nadie tan completo como él”, dice el escolta. Ambos entrenadores creen que el marplatense puede y debe recuperar su lugar. “Se sabe lo suficientemente bueno como para estar, no me sorprendería que regrese…”, asegura Oveja, quien hoy en día negocia su continuidad al frente de la celeste y blanca. “Ahora, a los 30 años, está en plenitud y puede retomar perfectamente su historia en la Selección”, agrega Lamas. Sin embargo, como pasa con su retorno al exterior, Mata les baja las expectativas a todos. “La Selección ya no es un objetivo. Estoy metido de lleno en San Lorenzo. Si regreso, será una consecuencia de lo que pase este año. Quizá haya una chance, pero no me desesperado ni es una meta”, comunica.

Por lo pronto, el alero es el esencial líder del equipo que domina la competencia local. Un asesino silencioso. Y sí, digan lo que digan, Marcos te Mata.

Julián Mozo escribe columnas para la web de La Liga y es el responsable la sección “Esto pasó en la Liga”. Trabajó 18 años en el Diario Olé, cubre la Liga desde 1996 y es el comentarista de la NBA en DeporTV. Cubrió 3 Mundiales de básquet, cinco finales NBA y un Juego Olímpico, entre otros torneos y competencias. En Twitter e Instagram podés encontrarlo como @JulianMozo

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